El hoy no es más que el recuerdo del ayer y el mañana, el sueño de hoy.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA RELIGIÓN COMO UNA MATERIA CURRICULAR MÁS.

LA RELIGIÓN APORTA HONDURA, HUMANIDAD, SENTIDO

En éstas semanas  comenzamos a programar, cada uno desde su materia, lo que el profesorado asignado va a trabajar o desarrollar con su alumnado durante el curso.

¿Qué debería conocer, aprender, vivir, expresar, compartir, saber… un alumn@ para que sea competente en una materia concreta?, en mi caso, desde  el área de religión.

Según el artículo 6.1 de la LOE (Ley Orgánica de Educación) Las Competencias Básicas son aquellas que deben estar desarrolladas por el alumnado al terminar la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) con la finalidad de:

Ø  Lograr su realización personal

Ø  Ejercer la ciudadanía activa

Ø  Incorporarse a la vida adulta satisfactoriamente

Ø  Ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de su vida.

Estas competencias son ocho:

1.   En comunicación lingüística

2.   Matemática

3.   En el conocimiento y la interacción con el mundo físico

4.   Tratamiento de la información y competencia digital

5.   Social y ciudadana

6.   Cultural y artística

7.   Para aprender a aprender

8.   Autonomía e iniciativa personal

Con las áreas y materias del currículo se busca que el alumnado alcance los objetivos educativos y adquiera las Competencia Básicas.






¿En qué puede contribuir la materia de Religión para que éstos objetivos se cumplan?... La religión, a mi modo de ver, aporta hondura, humanidad, sentido… contribuye a mirar "hacia dentro" pero también "hacia los lados" y " hacia arriba".

En mi entorno,  desde los mismos claustros, nos enzarzamos discutiendo si clase de religión si o clase de religión no, muchas veces enfrentándonos unos con otros… Me pregunto sinceramente, ¿por qué la educación física, o tecnológica, o matemática, o plástica y visual, etc. es más importante que la formación espiritual, religiosa o humana, como queramos llamarla? … No sólo en nuestro entorno cercano, también en la sociedad surge ese conflicto con cierta frecuencia, véase por ejemplo, el siguiente enlace contra la clase de religión:


Si los adultos cuestionamos tanto que se pueda plantear explícita y racionalmente el sentido de la existencia; evitamos dar respuesta a cuestiones trascendentales y obviamos que valores propios de la persona no crecen por generación espontánea,  cómo vamos a pedir que los adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes busquen algo más que no sea vivir el momento presente, sin más.

Pero además a esto se añade el panorama desolador que les espera de nada que se paren a pensar… ¡Es bastante comprensible que busquen refugio en las drogas, el alcohol, que surjan estallidos de violencia como rechazo a una sociedad que los margina y excluye. Este verano hemos visto algunos de estos síntomas muy preocupantes. Por otra parte, en aquellos países  donde, según el informe PISA, los resultados son muy buenos, curiosamente el índice de suicidios entre los jóvenes es también más alto… Es realmente digno de pararse a pensar qué vamos a ofrecer  a los jóvenes… yo, en concreto, desde mi asignatura “maría”, tan ninguneada, intento dar al menos, motivos para la esperanza. Desde luego con medidas policiales no vamos a arreglar nada.

Se habla mucho de carencia de valores pero, más que en  los jóvenes, creo que es en la actuación de los adultos donde esta carencia es más grave y preocupante. En algún sitio leí que los jóvenes son  el rostro, sin careta, del mundo de los adultos.

Suelo recopilar artículos y entrevistas para usarlos luego en clase. Expongo a continuación un breve extracto de una entrevista  de Francesc Torralba que me pareció interesante  sobre la inteligencia espiritual:







La felicidad duradera, a diferencia del bienestar material, es un estado interior, y sólo podemos experimentarlo a través del cultivo de la inteligencia espiritual.



Que no existe un único tipo de inteligencia lo sabemos desde hace mucho. Sabemos que hay personas con una gran habilidad lógico-matemática y una reducida inteligencia lingüística, y otras con una inteligencia espacial muy desarrollada y una notable falta de habilidad emocional. ¿Y la inteligencia espiritual? Es la que nos permite transcender, crear y, en última instancia, ser felices de una manera profunda y duradera.




Francesc Torralba nos lo explica.




¿Qué es la inteligencia espiritual?




Francesc Torralba
: Es una modalidad de inteligencia que también se denomina existencial o trascendente. Completa el mapa de las inteligencias múltiples que desarrolló, hace más de dos decenios, Howard Gardner. Nos referimos a una inteligencia que nos faculta para preguntar por el sentido de la existencia, para tomar distancia de la realidad, para elaborar proyectos de vida, para trascender la materialidad, para interpretar símbolos y comprender sabidurías de vida. El ser humano es capaz de un conjunto de actividades que se no explican sin referirse a este tipo de inteligencia. Es especialmente cultivada en los grandes maestros espirituales, en los filósofos y artistas, también en los creadores.



el ser humano, ¿es un ser espiritual?




El ser humano es un ser que trasciende lo material. Es una unidad de cuerpo y alma. En sentido estricto, no “tenemos” un cuerpo. Más bien vivimos en él, nos expresamos en él, lo gozamos y lo padecemos. Tampoco “tenemos” un espíritu, como si fuera un objeto o una propiedad anexa. Hay en el ser humano algo que escapa a la racionalidad y a la materialidad, un destello de eternidad, un enigma.






2 comentarios:

  1. Uno no puede dejar de estar de acuerdo ¿verdad? y menos aún siendo un sagitario. Un beso muy fuerte.

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  2. ¡¡Noooo!!, ¡tú eres maestra espiritual, a pesar tuyo!!Besos. Soy Mónica aunque tengo que poner anónimo porque resulta que google no me reconoce!!, ¡¡Hay que ver!!

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