El hoy no es más que el recuerdo del ayer y el mañana, el sueño de hoy.

martes, 26 de octubre de 2010

Blame it on the Moon



Soneto interior
Aquí donde la tierra es menos tierra,
donde el agua es el agua del olvido,
donde el aire es un aire sin sonido
y donde el fuego ya no mueve guerra.
Aquí donde la tierra se destierra,
donde el agua carece de sentido,
donde el aire prefiere estar dormido
y donde el fuego su pasión encierra.
El hombre de mirada pensativa
sustituye las cosas de su casa;
la tierra, con su carne fugitiva,
el aire, con el aire de su aliento,
el agua, con su propio sentimiento,
el fuego, con el fuego que lo abrasa.
                    Autor: Francisco Luis Bernárdez
¿Puede uno llegar a sentir tanto sufrimiento que se rompa? ,  ¿Se puede ser muy sensible y muy resiliente?  Me parecieron interesantes. Respondo aquí.
Dice Gibran Khalil del dolor en su libro “El Profeta”:
“Vuestro dolor es la fractura de la cáscara que envuelve vuestro entendimiento. Así como el hueso del fruto debe quebrarse para que su corazón se exponga al sol, así debéis conocer el dolor…  es la amarga poción con la cual el médico que se oculta en vosotros cura a vuestro Yo doliente. Confiad por tanto en el médico y bebed su medicina en silencio y tranquilidad…”
Quizá uno de los mayores problemas  que observo en la juventud  de mi entorno cercano _ no en todos pero sí en un número significativo de ellos_) es la poca tolerancia a la frustración que tienen. ¡Vamos!, que soportan con dificultad que se les contradiga, que se les exija, que se les de responsabilidades, que no se les conceda lo que piden de forma inmediata…
¿Son más felices los jóvenes de ahora que los de hace dos décadas?... me lo pregunto